domingo, febrero 08, 2015

Yukon, el territorio del frío...

Un año en blanco...en abril del año pasado, tuve que pasar por el taller para una reparación de columna que me dejó un año en blanco, hasta ahora. Por suerte tenía un buen mecánico que sabía muy bien lo que hacía...

Decidí buscar algo interesante que hacer, algo que me devolviera a la actividad, pero que no fuese algo tan exigente para mi "nueva espalda"...algo como...por ejemplo hacer una travesía de 1000 km siguiendo el cauce helado del río Yukón en solitario.
La última expedición que hice fué en ese río, en Raft también en solo (hace un año y medio) y era ese mismo trayecto el que quería hacer esta vez
Ja, ja, ja, ya sé que suena un poco "demasiado", pero al tratarse de un río helado (tengo como referencia la travesía que hice hace unos años de la Iditarod Trail en Alaska en la que recorrí unos trescientos de kms también por el mismo río) no hay desniveles y el tiro de la pulka (el trineo que arrastro) es muy bajo y no tira de mi espalda. Con lo que me pareció una actividad atractiva, acorde con mis ideas de actividad y en un territorio que me encanta...el Yukón.
Decidido...para allá voy.

Antes de ir a esa tierra, aprovechando el cruce del gran charco, hice una escala de un par de semanas en Mexico...estudiar un poquito, visitar a mis amigos Lasse & Nat en Cancún y bucear un poquito con Angel, Jo y Aitor en unas cuevas y unos cenotes de Yucatán (una pena que Lasse y Nat estuvieran tan liados y no pudieran bucear también)....A todos os mando un saludo enorme!!! También a Leo Morales, que se nos unió un día que fuimos a bucear y ver las Hells Bells.
Fué una experiencia genial...pero luego me preguntaba si acertada ;) Durante 2 semanas el cuerpo se aclimata a esos 30º del Caribe mexicano...y de un día para otro, literálmente, pasé de estar a 30º en Cancún el día que me fuí, a estar a -31º cuando aterricé en Whitehorse . Vaya sopapo de frío en toda la cara...flipante!
Bueno, lo volvería a hacer por revivir aquellos momentos y volver a veros a todos...

Atardecer desde el avión...
                                                             
  El grupo en Hells Bells...   

Una parada de deco (descompresión) de lo más inusual...

 El mejor lunch posible, totopos y guacamole...o no?...

                           
    Llego a Whitehorse, salgo del avión por el pasadizo, recojo el petate y la pulka, salgo a buscar el shuttle, recibo la bofetada del frío (en Hawaii creo que te ponen un collar de flores. Aquí no..., aquí el frío te da una bofetada) y fuí al hotel a dejar los trastos y empezar con las compras preparativas. La comida, el combustible, las baterías...etc...

Aeropuerto de Whitehorse...
                                                          
Whitehorse...
                                                                      
En la ciudad había ya -31º, así para ir calentando.
Al día siguiente antes de continuar con las compras y los preparativos, me fuí a dar un paseito por la orilla del río...ví que había cantidad de espacios abiertos sin hielo.
La temperatura por la mañana era de -34º, enseguida se helaba la transpiración...

Fresquito mañanero, nada mejor para despertar...
                                         
Aguas abiertas en el río...(obviamente muyyyyy peligroso)
                                      
River front...
                                                                       
Preparativos...
                                                                        
Esto serían mis bolsas diarias para el lunch...(las voy comiendo mientras camino)
                 
Viendo las condiciones que tiene el río ahí, me puedo imaginar que en la zona de Tagish Lake, que es donde yo quería empezar para hacer los 1000kms hasta Dawson City, las condiciones estarán muy parecidas ya que es casi 200km más al sur. Aún imaginándolo, hablo con unos rangers y me lo confirman, el lago está helado, pero el río tiene muchas zonas abiertas.
Como alternativa me comentan que a partir de Carmacks las condiciones del hielo son mejores y están aseguradas por el grosor del hielo.

Eso hago. Al día siguiente me voy en autostop a Carmacks...(en invierno no hay líneas de transporte y dependes de la buena voluntad y de la hospitalidad de esta gente). Estuve menos de 10´ y Roberta Joseph me paró para llevarme hasta Dawson. Roberta es la presidedenta de la asambléa de la First Nation People del área de Dawson (Tr´ondëk Hwëch´in www.trondek.ca)...y durante esas casi 2 h de trayecto por una carretera espectacular y helada, me contó la historia de los aborígenes de esas tierras que ella representaba...triste, como casi todas las historias en las que los occidentales hicimos acto de presencia y menospreciamos esas gentes y esas culturas tan ricas.

Al llegar a Carmacks veo alucinado el estado del río. Si, está completamente helado...pero las placas de hielo que se han ido formando se han ido rompiendo por la fuerza del río y acaban superponiéndose unas sobre otras, formando unos resaltes por los que es imposible caminar...
Caminar siguiendo el río, DESCARTADO. El plan "B" es seguir la mítica Yukon Quest Trail, otra ruta histórica que comunica con Dawson.
Comienzo mi travesía temprano a pesar de ese trayecto de autostop.
Me marca el termómetro -37º y es palpable el frío en la respiración...notas como llega frío hasta los pulmones .
Mi idea inicial era seguir el río, sin desniveles, ahora me enfrento a un terreno más ondulado en el que hay continuas subidas y bajadas, lo cual me hace temer un poco por el tema de mi espalda. Aún no hace un año de mi operación.
El día transcurre con muy buen tiempo (si obviamos el frío), no hay viento y está completamente despejado. Eso es de agradecer durante el día, pero ya sabéis que una noche despejada conlleva más frío.
La espalda me responde muy bien, casi sin molestias.
Ese primer día estaba siendo genial (si obviamos el frío...jijiji), poder ver un lince salvaje persiguiendo un conejo a escasos 25/30 mts de mí fué algo que ya mereció la pena todo el sufrimiento que pudiera llegar (y llegaría...), se perdíó la persecución entre árboles de ramas muy bajas, que cubiertas de nieve llegaban prácticamente hasta el suelo..no ví el resultado, pero la imagen la tendré grabada para siempre.
No pude sacar fotos, porque hacer una foto aquí es todo un acto de fé. Primero las baterías las debes de llevar contigo pegadicas al cuerpo para que el frío no las descargue, segundo es que en muchas ocasiones el frío es tan intenso que el mecanismo electrónico de las cámaras, tanto de video como de fotos, se hiela y los motores de arranque no logran arrancar y tercero, era toda una "historia" hacer una foto, tenía que parar, sacar la cámara de la pulka (que la tenía envuelta en el saco de dormir para protegerla del frío), sacar las baterías de mi primera capa, rezar para que no se helara en ese tiempo el mecanismo y funcionara y para ese momento...todo lo que quisiera fotrografiar, ya se había ido :(
La mayoría de las fotos que hice fué con el smartphone, que al poder llevarlo pegado al cuerpo en un bolsillo interior, permanecía caliente. Lo malo es que para poder hacer la foto tenía que quitarme la manopla y el guante interior...y se me kedaban los dedos para el arrastre un rato después.

Canadian Linx
  (la foto no es mía, es para que veáis la majestuosidad del animalico)...
                             
Apareció también un gran Alce macho...enorme, gigantesco, descomunal, bárbaro (es que me sorprendió tal tamaño..) y varios Elks (una especie de cérvido). Todo perfecto (si volvemos a obviar el frío..jijiji)
La bajada del sol trajo una caída de la temperatura impresionante...aún seguía caminando y la temperatura cayó a -42º. Mi idea era caminar hasta las 7pm aproximadamente y poder aprovechar el poder de la luna llena, pero con ese frío y por ser el primer día, decidí parar antes.
Encontré una zona lisa, sin árboles y planté la tienda...durante ese tiempo que tardé en montar la tienda, se me heló el sudor..y empecé a quedarme frío. Me meto en la tienda y me cambio de ropa rapidito.
Comienzo a preparar el tema "cocina", elegir el menú, coger nieve para derretir y montar el hornillo.
Para los que no estéis muy familiarizados con el tema, en regiones donde el frío es extremo, no se pueden utilizar hornillos cuyo combustible sea gas, el gas se hiela y no funcionan. En estas condiciones se utilizan hornillos que llevan un combustible líquido derivado de la gasolina (se le denomina white gas -"gas viene de gasolina en inglés, gasoline"-), ese combustible se mete en una botella de aluminio a la que se enrosca un sistema de bombeo manual para meter presión y hacer que de esa presión se obtengan los gases de ese combustible y con una válvula de salida poder hacer funcionar el quemador del hornillo.
Una vez cené salí a buscar alguna aurora..y no tuve que esperar mucho. Una gran aurora me cubrió desde el horizonte que marcaban la línea de árboles hasta mi vertical. Es un fenómeno espectacular, sin duda y puedes llegar a comprender porqué culturas ancestrales llegaron a temerlas.
La temperatura es en ese momento de -45º.
Hago mucho incapié en las temperaturas porque es algo que marca mucha diferencia....mucha!! Sabéis esa sensación cuando estáis en la playa a 30º y salís del mar, os tumbáis en la arena y una ráfaga de brisa de mar os llega al mismo tiempo que una nube cubre un momento el sol?...si, ese frescor. Pues esto es mucho peor que eso...mucho más, lol. Y a esas temperaturas hay que sumarle el porcentaje de humedad tan alto que hay en Yukon, sobre el 60%.
Por la mañana me suena la alarma a las 6am...y unos agradables -49º me dieron los buenos días.
Salir del saco es una pesadilla. Creo que es de los peores momentos del día, sales del calorcito del saco de dormir a unas temperaturas tan extremas en un segundito...cuesta mucho, mucho mucho...
Se inicia la rutina tantas veces repetida en tantos años, hacer el desayuno. Para mí el mejor momento...sin prisa, cafetito calentito con tanta temperatura extrema rodeándote.
Otro día espectacular (eso, si obviamos el frío )...muchísimo frío de mañana, que por suerte bajó un poco a mediodía a unos calentitos -33º. El día pasó sin más que destacar...
Camino hasta las 10pm porque la luna ofrecía un espectáculo por el que merecía la pena sufrir ese frío que cae tanto cuando el sol se vá. Dos pequeñas auroras amenizaron la noche, porque te evades un momento de esa lucha interna que tienes cuando estás solo en esas condiciones y con la que caminas tantas horas.
Monto mi tienda con -46º y comienza la rutina de hacer la cena caliente y derretir nieve para conseguir agua.
Consigo hacer la cena y mientras voy comiendo, dejo el cazo lleno de nieve para que se vaya derritiendo...
Qué pasa...? empiezan a salir chorros de fuego y combustible por la válvula del hornillo. Lo apago cubriéndolo de nieve y cierro la válvula, pero continúa saliendo combustible y presión...intento repararlo, nada, no se puede.
En estado de "acojonamiento máximo" me doy cuenta de que se me rompió el hornillo. Imposible continuar una travesía así sin hornillo...Paso una noche muuuuy larga con esa preocupación en la cabeza y decido deshacer lo andado hasta Carmacks y volver a comprar uno nuevo en Whitehorse. Solo llevo dos días caminando...
Por la mañana, no tengo hornillo pero tengo todo el combustible, así que decido utilizarlo diréctamente quemándolo y poder calentar agua para el desayuno...
Hay que buscar donde poner el combustible para poder quemarlo. Se me ocurre verterlo sobre la tapa de aluminio del cazo que uso para cocinar, cruzando unos tubos de metal que sirven de unión de los tiradores de la pulka sobre los que colocar el cazo con la nieve a derretir, para que permitan la entrada de aire para la combustión. Si coloco el cazo sobre la tapa, el fuego se apaga.
No funciona! si, consigo derretir nieve, pero el frío es tan intenso -49º que no llega a calentar nada en absoluto el agua. La superficie expuesta al aire es demasiado grande. Necesito la tapa para cubrirlo. Hay que buscar otra solución.
Recojo todo el campamento y continúo la marcha. No poder tomar nada caliente afecta tanto física, como psicológicamente . Camino muy despacio...al menos tengo agua para beber, pienso. Pero con temperaturas de -45º, beber agua fría te enfría por dentro y apetece nada o menos que nada. Hay que hacer un gran esfuerzo para beber sin ganas. El agua que guardo en el Nalguene se hiela y el agua que guardo en el thermo se medio hiela, aparecen pequeños trozos de hielo cuando voy a beber.
Tuve que romper el thermo para poder abrirlo, el agua del interior se había helado contra las juntas que lo sellan y no podía abrirlo, única solución romperlo.
Se me ocurre utilizar la tapa del thermo como recipiente para el combustible. Es una especie de vaso de acero inox con interior de plástico. Puedo poner el combustible ahí y aunque el plástico se queme y se derrita, se puede utilizar.
Eso es lo que hago cuando monto la tienda y me cambio de ropa. Vierto...Upsss, olvidaba remarcar la temperatura, -48º...como decía, vierto el combustible en el "vaso", coloco un mosquetón de aluminio cruzado sobre el que colocar el cazo con nieve para no cerrar el paso de aire con el propio cazo y lo lleno de nieve poniendo esta vez su tapa "reglamentaria".
Nada!! tampoco funciona. La fuente de calor es demasiado pequeña y el frío...demasiado intenso. Derrite nieve, pero no llega a calentar el agua. Me como para cenar un sobre de noodles con vegetales liofilizados así, a palo seco. Otra noche eterna deseando que amanezca para continuar...
Amanece y salir del saco sabiendo que no hay cafetito caliente, sino galletas congeladas y agua fría, no apetece mucho...con estos -51º (la temperatura más baja que tuve...o que al menos yo viera) que me esperan afuera.
Vuelvo a repetir la operación del vaso/hornillo para conseguir agua para el día. Espero llegar hoy a Carmacks....
Tengo que llevar el thermo en vertical, porque al tener que romper el cierre para poder beber, ahora no sella y me obliga a llevarlo vertical, con lo que si la pulka se vuelca, se me puede derramar todo.
Me saca del mar de pensamientos otro lince parado justo delante de mí, un buen rato, quizá un minuto entero mirándome (bueno, quizá exagero un poquito...)...sin ramas delante, en visual directa, espectacular...foto imposible, pienso. Cuando tras ese tiempo hice el movimiento de sacar el teléfono para poder hacer una foto, se fué. Pero me dejó esa imagen tan espectacular en la retina de nuevo.
Vuelvo a ver otros animales, infinidad de conejos, otro Alce hembra, un Elk y dos lobos en una ladera opuesta un poco alejada pero que me permitía identificarlos.
Me doy cuenta de que no llego a Carmacks ese día...significa una noche más de pesadilla.
La falta de hidratación afecta al rendimiento...las extremidades se me quedan frías a pesar de llevar buenas y gruesas capas de protección.
Esa noche en el saco, con los patucos de pluma puestos, los pies los tenía helados...no entraban en calor. Tampoco podía calentar nada con lo que hacerlos entrar en calor (suelo llenar el Nalguene con agua caliente y me lo pongo en la zona de la ingle para calentar la sangre que va hacia los pies). Tengo "foot warmers" (calentadores químicos), pero no hacen nada, solo siento el calorcito en la zona en la que están puestos, pero no calientan los pies.
Amanece...como no, unos hospitalarios -50º me esperan fuera del saco.
Desmonto y me apresuro a comenzar la marcha espoleado por la cercanía de Carmacks.
No sé si ví algo, no sé si se me cruzó algo, no sé incluso si caminaba o corría...solo pensaba en llegar a Carmacks y poder desayunar como un rey.
Me cruzo un Musher con su trineo, se para a hablar conmigo y le explico mi situación. Me llena el tazón thermo que uso para comer con café caliente de su thermo...saco unas galletas y me lo tomo con él mientras charlamos. No puedo describir lo glorioso que me supo... a pesar de que a mí no me gusta el café solo.
Me dice que estoy a 2 millas del pueblo.....solo pienso en llegar.
Llegué...entro en un pequeño restaurante (el único que hay en Carmacks) junto a la gasolinera y pido una de cada cosa caliente que tengan...jua,jua,jua....
Le explico mi "regreso" anticipado, porque el día que empecé tomé una sopa de despedida ahí mismo y les conté mi plan de viaje y me conocían.... tuvo el detalle de invitarme por el sufrimiento. Había en la mesa de al lado un hombre con su hijo que lo escuchó todo y me dijo que el iba en ese momento hacia Whitehorse, que podía llevarme. Obviamente acepté, quería llegar pronto para comprar otro hornillo.
Al llegar a Whitehorse, compro el hornillo y paso noche en un hotel...me doy cuenta del desgaste psicológico que me han causado esas noches y esos días de regreso sin algo caliente que tomar y el consecuente frío.
Valoro mi situación actual. He perdido 5 días en todo este ir y venir. Si decido volver a la ruta tengo los días justos para llegar a Dawson sin que ocurra ninguna incidencia que me haga tener que parar algún día o disminuir la marcha. Si voy más despacio por nevadas, por ejemplo, no podría llegar a tiempo y una vez metido en la trail, pasado Pelly Crossing no hay escape sino llegar hasta Dawson. Retirarse no es posible hasta finalizarlo, no hay ninguna población donde hacerlo.
Eso no es un aliciente, si ya de por sí es duro afrontar una travesía de estas, más duro lo hace no tener un destino al que llegar...meterte en esas condiciones extremas en una travesía sin la motivación que supone finalizar el camino, es muy duro y más aún con la experiencia que he vivido esos días atrás.
Sufrir por sufrir, caminar por caminar para llegar a un punto medio...no me motiva en absoluto. No sé si mi cuerpo está preparado para continuar, pero desde luego mi mente no.
He tenido la temperatura más baja de -51º, algo que os aseguro no podréis imaginar si no las habéis sentido (la temperatura oficial en Dawson más baja esos días fué de -49º, pero mi termómetro en la travesía me marcó esa temperatura) y la más "alta" de -31º.
La temperatura de ultracongelación es de -30º, así que esto es como vivir en un ultracongelador... jua,jua,jua.
Así que más contento que unas castañuelas, decido no regresar a la ruta...ya he tenido bastante.
Otra cruz más en la columna de fracasos...pero salir vivo de estas experiencias enseña mucho.
He llegado a imaginar situaciones peores...y si rompo el hielo y caigo al agua?...sin hornillo para una rápida reacción...podría haber ocurrido y por suerte no ocurrió.
Me retiro más contento que un niño en el circo.

Cama calentita en Beez Kneez (http://www.bzkneez.com el mejor sitio donde quedarse en Whitehorse, sin duda), pizza para cenar, cafetito expresso con muffins de arándanos en un Tim Horton´s y un luch igual de calentito con Tam y Tommohiro, una pareja de hospitalarios amigos en el Burnt Toast Cafe....SI, me quedo.
Con las mismas cambio el vuelo de regreso...un par de días en White y vuelo a Vancouver en espera de mi vuelo a Europa. Mientras espero en el aeropuerto de Vancouver buscando un lugar donde tomar el lunch... no me lo puedo creer!! me encuentro a Cris, una amiga de Cabo de Palos con la que he buceado más de una vez con ella y con su churri Gaby.
Qué pequeño es el mundo. Su empresa la envió unos días a Seattle y está de regreso...mientras comemos hablamos, donde vuelas? a Frankfourt, y tu? Joé, yo también..a las 13:20? siiiiiii....joé!! bueno...que fila tienes? yo la 48...joé, yo también, jua,jua,jua. y letra? la H y yo la J. Increíble, icluso en los mismos asientos casi....estuvimos sentado uno al lado del otro, habíendo sacado los billetes en días y lugares completamente distintos.
Ya estoy en casa...tranquilo. He llegado a Pamplona y me encuentro todo nevado, más nieve aunque por suerte aquí hace una temperatura de lo más agradable...-2º que se me antojan veranito rico, rico...lol.
Los que me conocéis imagináis que ya he desayunado churricos y que esta tarde me toca futón y películas hasta que me duelan los ojos....

Si me preguntáis, no voy a hablar de distancias recorridas, sino de experiencias vividas. Para algunos, por desgracia son esos datos lo que les queda en la cabeza...y no valoran que lo vivido es lo realmente importante.

Cuidaros y no olvidéis de supervitaminaros y supermineralizaros...
Nos vemos en cualquier rincón del mundo.
Los sueños no suelen llegar a tí en un paquete, hay que salir a por ellos...

                                     
Una muestra de esas temperaturas...

Estado del río...impracticable...

Tramos de nieve profunda...

                                      
Lugar ideal...

 La llegada del sol...una bendición...

Amanecer....

 La transpiración también se helaba en el saco...

 GPS helado...



 Primeras señales de que algo iba mal en el hornillo...

 La humedad ambiental helada (esos puntitos que reflejan la luz del flash)...


 Cargando baterías con el panel...

Luna llena...

Cuando el sol se escondía caían las temperaturas de forma espectacular...









martes, octubre 01, 2013

Yukon...el precio de soñar

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Soñar, eso que todos hacemos, que todos queremos y que es tan libre como la imaginacion.

Siempre he tenido el mismo pensamiento y siempre he sido fiel a ese principio que dice que no basta con soñar, hay que ser capaz de perseguir ese sueño...y en ocasiones ese camino que se escoge para seguir ese sueño o esos sueños, es mas penoso o mas sacrificado de lo que imaginamos cuando cerramos los ojos y dejamos que nuestra imaginacion se pierda en él, verdad?
A todos nos ha pasado alguna vez.
Yo sueño con hadas, con duendes y con bosques encantados donde viven..., aunque no siempre era posible. Durante todas estas noches que he pasado en el río solo lo hacia cuando mi pensamiento se quedaba libre y la sombra amenazadora de que el siguiente día podría ser como el que estaba terminando desaparecía o cuando la necesidad de olvidarlo ganaba la batalla mental de seguir pensando en ello...y ganar esa batalla, dejar de pensar que el siguiente día podría ser como los anteriores, me quitaba el sueño y hacia que no me relajara cuando me llegaba el momento de descansar.

Todo empezó con la ilusión con la que empezamos un proyecto nuevo, algunos inconvenientes “administrativos” que ahora, una vez solucionados no me "saben" a mal recuerdo, pero que en su momento eran un suma y suma de problemas.

Llegue a Yukon con ese saco de ilusión con el que salgo de casa en cada expedición o en cada viaje, esa reserva de ilusión de la que tiro cuando las cosas no van saliendo bien y que uso para aguantar ese momento o ese día si el desanimo me invade por momentos. Son como esos ahorros de los que vas tirando si en algún momento necesitas algo extra, pero que vas rellenando con algunos ingresos para ir reponiendo ese gasto...me entendéis, verdad?
Pero, que pasa cuando pasa el tiempo y no hay o no llegan esos ingresos? Por necesidad seguimos tirando de esos ahorros y si no hay “algo” que los reponga..se agotan...inexorablemente.

 Eso es lo que me ha pasado en esta expedición. Ese saco del que hablo lo traje lleno...he ido tirando de esos ahorros de ilusión durante todos, absolutamente todos los días que he estado en el río y no ha habido un solo dia en el que hubiera un “ingreso”, algo que me hiciera rellenar el saco aunque fuese un poquito solo.
En 16 o 18 días, no he visto el sol nada mas que un dia, si, solo uno...hubiera sido un día para rellenar si no hubiera sido por el viento. Un viento fortísimo de cara que hacia que el avance fuese casi nulo, incluso a favor de la corriente. Por desgracia, todos los días restantes ha llovido de forma continua...y en ocasiones, digo ocasiones por no decir días, de modo casi torrencial.
Hablando en términos náuticos, el raft es todo obra viva, apenas se sumerge en el agua, no hay prácticamente nada que lo "agarre" al agua, con lo que el viento le afecta muchísimo. Hasta el punto, como he dicho, que incluso corriente abajo el viento lo frenaba e incluso en zonas muy calmadas me hacia retroceder...

El primer día empezó con lluvia ligera, y un viento muy suave de cara...el raft pesaba mucho por toda la comida (compre en Whitehorse comida para casi un mes) y por ese saco de ilusión que iba lleno por completo.
A ultima hora de la tarde llegue a Laberge Lake cuando el sol ya caía, el viento seguia siendo de cara..pero suave.

El día siguiente amaneció muy lluvioso y la fuerza del viento se había incrementado considerablemente. Comencé a remar muy temprano porque quería pasar el lago en dos días...casi al momento de empezar el viento comenzó a ser cada vez mas fuerte y fue creciendo su intensidad a medida que avanzaba el día.
NO puedo seguir así..., había remado durante tres horas y media y había recorrido 5km..con el consiguiente cansancio que supone esforzarse casi al máximo para ver que apenas avanzas y el golpe moral que supone ver que en el momento en que paras un minuto, a comer algo, a beber, el viento te hace retroceder casi mas rápido que lo que avanzas...
Decido no derrochar energías y esperar al día siguiente a ver si calma o cambia el viento.
No fue así, continúo remando y me ocurre exactamente lo mismo que el día anterior. Paro en la orilla del lago y un nativo que viene a verme, me dice que el viento cuando entra de norte suele durar varios días. Esa idea me da vueltas en la cabeza, no puedo perder tantos días o sacrificar tanto esfuerzo (en esas condiciones podría tardar 5 días en atravesar el lago - 60km)
Él se ofrece a cruzarme el lago en su 4x4 y así lo hago...tras dos días de remar muy agotadores, física y moralmente, era para no desperdiciar el ofrecimiento (aunque suponía un pequeño golpe moral saber que ya no recorrería completamente todo su cauce).

Los siguientes días pasaron con la misma Gloria...lluvias incesantes y vientos en ocasiones muy fuertes que me desgastaban físicamente y sobre todo me robaban la ilusión...
Hubo días consecutivos lloviendo, con lo que a pesar de llevar el Gore Tex y en ocasiones hasta la capa encima del Gore, me acababa calando...y eso suponía que al día siguiente esa misma ropa estaría mojada o en el mejor de los casos, húmeda. Tras varios días así, incluso la tienda ya esta empapada, el saco de dormir húmedo, toda, absolutamente toda mi ropa, mojada o húmeda.

Os lo explico, aunque es fácil de comprender...
Llevo dos juegos de ropa de "diario" (para remar y funcionar durante la actividad) y uno de ropa de "descanso" (para estar cómodo y a gusto dentro de la tienda cuando paro a dormir). 
El día "A" llueve durante todo el día y acabo mojado, amanece el día "B" y me pongo el segundo juego de ropa de diario y continúa lloviendo todo el día, con lo que no puedo extender el juego de ropa mojada del día anterior. Acaba el día "B" con la segunda ropa mojada también y al montar el campamento me pongo mi ropa de descanso (seca). Dentro de la tienda extiendo la ropa para que al menos escurra, aunque no se seque.
El día "C" me vuelvo a poner la ropa del día "A" que sigue mojada por no haberse podido secar y acaba el día mojada de nuevo...y así hasta que ya las temperaturas ya no llegaban a cero grados, con lo que a las siete de la mañana y temperaturas bajo cero, quién se pone ropa mojada?... acabé poniendo la ropa de "descanso". Ahora tengo toda, toda mi ropa mojada. Acaban las jornadas y me meto en la tienda con ropa mojada y me pongo ropa húmeda para dormir e intentar secarla con el calor corporal. El saco se humedece día tras día (porque no se puede extender para secarlo) y al cabo de unos días también está mojado.
Y así no se descansa...

Acabar una jornada empapado y meterte en una tienda mojada, ponerte una ropa húmeda y meterte en un saco igual de húmedo...no hacía que parar significara descanso.

En cuanto a la vida salvaje, hubo momentos muy intensos, algún momento en que la adrenalina se me disparó...y que por fortuna, se quedaron en sustos.

Una de las primeras noches, acampé en una pequeña isla (son el mejor lugar para acampar porque los osos o lobos, a pesar de ser buenos nadadores, no suelen aventurarse en las islas del río). Por la mañana al despertar, estaba haciéndome el desayuno, con el avance de la tienda abierto para que saliera el vapor del agua que hervía, cuando levanto la vista y veo a escasos 4, 5 o 6 mts de mi tienda un grizzley pinado sobre sus dos patas traseras y el morro levantado al aire olfateando. El momento pudo ser un tanto crítico, yo no tenia salida por detrás de la tienda, mi única salida era en la dirección en la que él estaba....comencé a hablar en voz alta y a mover la tienda con las manos, hice sonidos metálicos con los cubiertos y la cacerola y al cabo de unos segundos ( que me parecieron horas...) se puso nuevamente a cuatro patas y volvió caminando por la orilla por donde había venido...hubo un momento de acojone...pero fue de lo mas intenso. Impresiona una barbaridad.
Por el lado opuesto de la isla a donde yo había acampado, había un bancal de arena y piedras por el que se podía acceder a la isla caminando sin problemas. Cuando yo acampé, era muy tarde y estaba muy cansado como para investigar la isla antes de dormir, me confié.

En otra ocasión descargue mi equipo en la orilla y fui dentro del bosque en busca de un buen sitio donde acampar. Monté la tienda y lo deje todo preparado, volví al raft para atarlo y asegurarlo...y cuando estaba regresando a mi campamento veo a ese oso, parado y mirándome fijamente. El oso negro es menos impresionante que un Grizley, es mas pequeño, pero es el oso que mas ataques a humanos protagoniza, con lo que en esa ocasión me puse también un poco a la defensiva. Levante los brazos con uno de los petates que llevaba y comencé a hablar alto y a caminar hacia atrás muy despacito, dándole espacio...perdió el interés por mi y se fue. No me quede del todo tranquilo porque sabia que podría acercarse durante la noche también...

Uno de esos dias en los que remaba muy pegado a la orilla para minimizar la acción del viento, deje de remar para comer algo, y en una ocasión que miro hacia atrás me doy cuenta que la corriente y la deriva del viento me están acercando mucho a la orilla, donde había un pequeño terraplén de dos o tres metros...y en lo alto de ese terraplén había dos lobos impresionantemente grandes. Uno de ellos, con la cabeza gacha y las orejas en punta mirándome muy, pero que muy fijamente..dándome la sensación de que pretendía saltar sobre mi, ya que estábamos seguramente a menos de tres metros uno del otro. Obviamente intente salir de esa corta distancia ''YA''. Cogí el chaleco (no lo llevaba puesto, solo a mano) por si en el tiempo en que el raft se separaba de ellos, se les ocurría saltar sobre él y mi única salida sería saltar al agua, y remé fuerte hacia el centro del río para poner distancia. 
Después, según me alejaba, les veía casi en la misma posición...mirándome...

Hubo también encuentros agradables, imágenes que se quedan grabadas por siempre en la memoria. 
Lo impresionante de ese territorio, las águilas pescando...justo delante de mí, los salmones dejando su cuerpo casi fuera del agua en zonas de poco calado, los alces y osos de paseo por las orillas del río o sus laderas...luces en el bosque que lo convertían en casi mágico, las auroras boreales que se dejaron ver dos noches entre las nubes y la grandiosidad que se respira cuando la mente se queda libre para pensar por sí misma.

Pero por desgracia, todos esos momentos, no eran suficientes para reponer el gasto de esos ''ahorros'' de ilusión de los que hablaba antes.
El mal tiempo ha dominado desde el principio y unas condiciones en las que cada día suponía seguir sufriendo. Y como escribí al inicio, muchas noches me costaba conciliar el sueno cuando no paraba de oír la lluvia sobre el techo de mi tienda e imaginaba que el siguiente día pudiera ser como este que terminaba.
Cualquier momento en que la lluvia dejaba de caer, era bueno para sacar la ropa de los petates y extenderla para al menos escurrirla e intentar que secara algo...
La situación se ve muy diferente cuando escribo o leo esto, o cuando lo leáis vosotros en casa, estando calentitos y secos, pero...vestir cada mañana la ropa aun mojada porque no hay posibilidad de secarla y seguir soportando esa lluvia venteada...y después esas nevadas, que aunque iba preparado para ello, cuando la mente de uno esta minada, cuando llevas tanto tiempo sufriendo a la espera de una mejoría que no llega, las temperaturas bajo cero y las nevadas fueron la estocada. Mi saco de ''ahorros'' se vació y no encontré nada con lo que rellenarlo.



El viento en el lago me hizo tener que parar...

Colores de otoño...

Compañero de campamento...

Nubes, todos los días nubes...

Isla del "oso curioso"...(y de mi acojone)

Sin duda, mi mejor amigo esta expedición...

Intentando secar la ropa dentro de la tienda (imposible, claro)...

Aprovechar cada momento sin lluvia para secar...

Todos a Benidorm...

El encanto del territorio...

Un auténtico palacio de reyes...

Águila al acecho...

A dormir sobre piedras toca...

De charla con mi compañero de viaje (el fuego)...

Luces en la niebla, parece una novela de Agatha Chris...

Y ahora, por donde?...

Juegos de luz...

Y eso que brilla ahi?...

Tiempo de reposo...

Rutina diaria, carga y descarga...

A calentarnos un poquito...

Ninos, a cenar...

Gloria...Aleluya...

No queda mas remedio que seguir remando...

Y llegaron las nieves...

Moose (Alce)...

La huella del lobo (creo que este tomaba esteroides)...enooooorme...

Brillos de ese sol que tanto eché de menos...

Pescando...

Y las temperaturas ya no llegaban a cero...

La afluencia del White River...

Poderío Castor...

Este es el campemento del oso negro...(y de mi acojone también)...

Tranquilidad "amenazadora"...

Cargando...

Asegurando...

El espíritu...