Ya tenía ganas, y finalmente nos juntamos todos y nos fuimos a Kenmore a ver los juegos.
La verdad es que me gustaron un montón...todo el mundo reunido vistiendo trajes típicos, los competidores vistiendo su Kilt.
Fue una bonita experiencia y tuve la suerte de que varios de los guías que trabajan conmigo son escoceses, con lo que me podían explicar todo lo que no entendía.
Lanzadores de piedra, lanzadores de tronco, tira-soga, lanzamiento de fardo, baile, gaiteros, etc...
Lo único que fastidió el encuentro los "Midges", unos minimosquitos puñeteros que no pica cuando pican...pero cuando estás durmiendo te viene todo el picor y jo..e un hue...o.
Pero, mereció la pena...